lunes, 12 de noviembre de 2012

Feliz e inolvidable encuentro

Hace más o menos un año hice algún comentario en este espacio, sobre mi obsesión con los colores tierra, los colores del otoño y mi deseo de visitar  un país quizá europeo, durante esta hermosa estación del año. Poco después recibí un correo de una amiguita bloguera donde me decía que no tenía que desplazarme tan lejos, que más cerca de aquí, específicamente en la Argentina, podía encontrar esta estación con sus maravillosos colores. Le respondí que efectivamente, conocer este país era uno de mis mayores anhelos pues amo el tango, amo a Alberto Cortéz, en fin... por tantas cosas que otro día les contare...

Correos van, correos vienen y  un día de abril le conté que mi sueño estaba a punto de realizarse, tal vez no para el otoño pero si para la primavera.  Hace unos pocos días tuve la inmensa fortuna de conocer la bella ciudad de Buenos Aires en el cierre de un viaje que hicimos con mi esposo a Montevideo (Uruguay) que también en otra ocasión les contaré...

Y allí en una hermosa tarde del último día de Octubre tuve el placer de conocer a Andrea del Blog:   Con nuestras Telas e Hilos  ( http://connuestrastelasehilos.blogspot.com/)

Qué Feliz encuentro!  Ella, además de regalarme su tiempo, su ternura, su voluntad de hacer un viaje de más de una hora hasta el hotel donde nos alojamos, me ha llevado estos hermosos obsequios, elaborados con tanta dedicación y amor, un estuche para guardar todos aquellos accesorios que utilizamos en nuestro trabajo, un cogeollas bellísimo con una hoja en los colores del otoño que amo, un alfiletero precioso con una técnica especial de patch tipo catedral, los deliciosos y dulces alfajores de su tierra y una imagen bella del Obelisco para colocar en la nevera.  


Mil Gracias Andreita, los conservaré por siempre... bueno menos los alfajores que ya nos dimos el gusto de saborearlos!






¡Qué  inolvidable encuentro Andrea!

Me siento muy feliz de haberte conocido, eres una bella mujer y una bella amiga!  Espero que Dios nos permita volver a encontrarnos en tu país (ya que nos faltó mucho más tiempo para conocerlo) o en mi país, pues si algún día te decides estaremos esperándote con los brazos abiertos.


Te llevo en mi corazón!