jueves, 1 de mayo de 2014

EL TRABAJO DE NUESTRAS MANOS




El trabajo dignifica  y  le da sentido a nuestro diario vivir.  Sobre todo cuando amamos lo que hacemos y somos felices al realizarlo.  Más felices aun cuando los demás aprecian y valoran el producto hecho con nuestras manos.

En mis clases, muchas de mis alumnas desean aprender,  para hacer y vender sus productos con el objetivo de obtener un ingreso adicional para su economía familiar, pero la inquietud general que surge es que las personas no valoran lo que hacemos, nos da temor cobrar un precio justo porque en el mercado se consiguen productos similares a precios muy económicos.  Yo siempre les digo, que además de hacer cosas lindas tenemos que educar a los clientes para que lo aprecien y lo adquieran en su justo valor.

Los cojines, los individuales y  caminos de mesa, los edredones o cubrelechos, en fin, todo aquello en lo que podemos aplicar el patchwork, la costura, el bordado, el tejido, los elaboramos de acuerdo a los principios básicos del concepto de artesanía:

  • Un trabajo que se realiza de manera manual empleando sólo tecnología muy básica. En nuestro caso una máquina de coser y las herramientas básicas como las tijeras, el metro, las agujas, la rodaja, las reglas, etc.
  • Un trabajo que se realiza en pequeños talleres y estoy segura que la mayoría de nosotras trabajamos en nuestras casas y hemos adaptado un lugar en él para desarrollar nuestro emprendimiento.
  • Empleamos un elevado número de horas para fabricar cada uno de los productos de principio a fin. A veces, semanas, meses y hasta años.
  • Cada producto que hacemos es individual, original y diferente del anteriormente fabricado. Nunca elaboramos un producto igual al otro.
  • La producción es baja y ocupa pocas personas.
Nuestro producto debe ser competitivo, en belleza, en calidad, en precio.

Existen programas que nos ayudan a fijar el precio de un producto teniendo en cuenta varios parámetros, el costo de la materia prima, el costo de elaboración, el margen de utilidad, los costos administrativos, etc.  También podemos fijarlo de acuerdo a los precios de mercado, al costo de los insumos y de la mano de obra y el margen de ganancia o utilidad.

Además debemos tener en cuenta que nuestros productos deben llevar nuestro sello personal, que le damos valor cuando utilizamos una bonita bolsa para entregarlo, una etiqueta  que lo identifique con nuestro nombre o el de nuestro taller y que contenga instrucciones sobre su uso.

En resumen, si tenemos intenciones de vender nuestro producto, debemos tener nociones sobre el comportamiento del mercado, los canales de promoción y distribución y suficientes argumentos para convencer a nuestro cliente que está adquiriendo lo mejor.

Adicional a lo anterior, debemos aprovechar el nuevo interés que ha despertado todo lo artesanal, la recuperación de los oficios tradicionales y la conservación de los saberes, los apoyos institucionales que fomentan a través de ferias y eventos este tipo de trabajo y los conceptos que marcan nuevas tendencias como el  "Hazlo tu mismo".

Feliz Día del Trabajo
y especialmente, 

FELIZ DÍA DEL TRABAJO ARTESANAL...
el trabajo de nuestras manos!